Gotas de lluvia que caen y rompen sobre el tejado, sobre el verde césped de tu casa recién comprada, gotas que alimentan las plantas que vos no te dignas a regar, gotas que borran y lavan heridas del alma. Y eso tratamos, borrar todo aquello que nos duele, que nos molesta, hacer desaparecer de nuestro mundo lo malo para solo quedarnos con lo bueno, con eso que nos ilumina. Mirar la lluvia, escuchar un buen CD de tu interprete favorito, disfrutar alguna peli tomando un rico té acompañado de ese chocolate que tanto te gusta, leer un libro tirada en la cama y otras tantísimas cosas dan placer a nuestra vida, nos llenan de un goce inconmensurable; solo hay que saber y aprender a disfrutar cada instante en cada momento, respirar profundo y prepararnos para lo que viene, dejar que venga "como venga", porque así es la mejor manera.
Hoy no llueve pero dispongo mis ojos y mi capacidad sensorial para la próxima lluvia, ahora me voy cantando bajito: que llueva, que llueva!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario