viernes, 8 de marzo de 2013

Emisor-Receptor

Vivir, ser, hacer = ESCRIBIR; saber, creer, ver = LEER. Escritor: ser pensante, consiente por ende, siente, vive y razona, utiliza las palabras como única forma de expresión, la lapicera como medio de la misma y el papel como elemento fundamental de ésta; cada pensamiento se traslada desde el cerebro hasta los dedos con un inmenso fervor, como si las letras desearan ser escritas, plasmadas en el papel, los sentimientos brotan por lo poros, es imposible que cada linea que se escribe no contenga un sentimiento, una idea, una energía. Claramente quien escribe lo hace con un fin, el primero y mas evidente es el de mostrar algo, dar a conocer tal o cual tema, CONTAR, segundo y este varía en cada escritor -cuado digo escritor me refiero a todo aquel que en algún momento escribe, ya que no necesito ser profesional de la escritura para hacerlo, soy un claro ejemplo de eso- en fin, como segundo objetivo el escritor pretende que aquel que recibe el mensaje experimente algún tipo de sensación, buena o mala pero sensación al fin, y ahí esta el punto.
La escritura no es exacta como la matemática, claramente entiendo que las palabras tiene un significado universal, único, pero que ocurre con la emoción?, con el sentimiento que le pongo a esa palabra?; si yo ahora digo: "Es la vida que me toca!", vos receptor activo, pensante, analítico podes creer dos cosas: que lo que acabo de decir esta dicho con un tono de resignación, como si fuese infeliz y no estuviese contenta con mi vida, o de lo contrario (extremadamente contrario) podes leer que soy muy feliz con mi vida. Eso es lo maravilloso de escribir y mas aun de leer, yo lo digo de un modo y vos lo recibís de otro, lo recibís como vos queres y eso depende del momento que estés atravesando, un ejemplo claro es la poesía, si yo estoy triste y leo una poesía de amor seguramente llore a mares, pero si estoy en un estado de amor pleno es muy probable que esa misma poesía sea una de mis favoritas.
Aprender a leer entre lineas es fundamental, ya que no todo lo que escribo es como lo escribo y tampoco todo lo que leo es como lo leo, hay que entender que detrás de cada letra, de cada palabra hay un ser que necesito escribirla, expresarla, como también hay que tener el cuidado suficiente y saber que lo que escribo puede afectar al que en ese momento es el receptor. Todos somos receptores y emisores respectivamente, hoy, en este mismo momento YO estoy siendo TU emisora y vos me estas recibiendo, toma lo que quieras y deja lo mismo, léeme, entendeme, analízame, créeme, o no? total quién sabe?, quién sabe si esto es real o pura fantasía?, no me creas pero cree, porque esto existe inexorablemente, este mensaje es real pero ojo! se autodestruirá en 3...........2...................1...........
PUM!!!!!

lunes, 4 de marzo de 2013

Que llueva, que llueva!!

Porque nos gusta tanto mirar la lluvia caer?, será porque envidiamos su frescura? o porque sabemos que es necesaria?, será que luego de una intensa tormenta llega la esperada calma?.
Gotas de lluvia que caen y rompen sobre el tejado, sobre el verde césped de tu casa recién comprada, gotas que alimentan las plantas que vos no te dignas a regar, gotas que borran y lavan heridas del alma. Y eso tratamos, borrar todo aquello que nos duele, que nos molesta, hacer desaparecer de nuestro mundo lo malo para solo quedarnos con lo bueno, con eso que nos ilumina. Mirar la lluvia, escuchar un buen CD de tu interprete favorito, disfrutar alguna peli tomando un rico té acompañado de ese chocolate que tanto te gusta, leer un libro tirada en la cama y otras tantísimas cosas dan placer a nuestra vida, nos llenan de un goce inconmensurable; solo hay que saber y aprender a disfrutar cada instante en cada momento, respirar profundo y prepararnos para lo que viene, dejar que venga "como venga", porque así es la mejor manera.
Hoy no llueve pero dispongo mis ojos y mi capacidad sensorial para la próxima lluvia, ahora me voy cantando bajito: que llueva, que llueva!!

 

viernes, 1 de marzo de 2013

¿Quién dice que es fácil?

 

Levantarse a la mañana, madrugar luego de haber tenido una noche agitada, te despertás y lo primero que pensás antes de mover un dedo es en todas las cosas que tenes que hacer en el día, día que recién comienza. Primero apoyas el pie derecho, pobre del  izquierdo que por culpa de la maldita superstición se lleva todas las de perder, como si dicho pie fuera el causante de todos los males de nuestra existencia; en fin, dichosa por apoyar el pie "correcto" te dirigís hacia el baño para poner en orden tus cabellos (los cuales no tienen dirección alguna, cada cual va para el lado que mas le guste), eso si antes que la persona que durmió a tu lado, sea cual fuere el parentesco o motivo de ocupar dicho lugar pueda verlos, ni que hablar de la cara, pobre del espejo que refleja sin gusto alguno semejante imagen, LA cara: fiel amiga incorregible de las noches y los días, y digo incorregible porque, por mas que nos pongamos todas las cremas que existen en el mundo para tratar de disimular hay cosas que no se disimulan ni se esconden, claro que siempre es valido tratar de verse mejor, y esa es la cuestión: VERNOS BIEN, sentirnos bien, y por supuesto que el resto haga lo mismo y más si cuando hablamos de "el resto" hablamos de la persona que esta a nuestro lado: pareja. cónyuge, novio, amigovio, amante, marido, filito, etc. Te lavas los dientes, dispuesta a hacer creer que te levantas con aliento a frutillas, cuando la realidad es que te levantaste con aliento a la cebolla de la pizza que te comiste la noche anterior; para terminar tu larga estadía en el baño agarras el lápiz delineador para pintarte los ojos y es ahí cuando escuchas el golpe en la puerta y a continuación un llanto, claramente dejas el lápiz delineador en su lugar y salís del baño de la mejor manera que podes hacerlo: con una sonrisa en el rostro dispuesta a dar los buenos días a todos y a cada uno. A continuación te pones a preparar los desayunos, primero le preguntas a cada integrante de la familia que quiere degustar esa mañana, con suerte te van a pedir todos una misma cosa, entonces ahí te facilitarían la cuestión, pero no siempre sucede así; servís dichos desayunos y te disponer a compartir la mañana en familia, preparas las tostadas con el dulce favorito de tu pareja e hijos y repartís una a cada uno, te haces una para vos y cuando estas a punto de darle el mordisco, levantas la mirada y tenes al resto de los comensales esperando por otra, es así que ocurre que vos todavía no te comiste una tostada y los demás ya se comieron 5/6; pero eso a vos no te importa, feliz de que ellos coman bien haces una tras otra tras otra, Tomas tu ultimo trago de café con leche, frió por cierto y te dispones a lavar los bártulos de dicho desayuno. Siguiente paso: ordenar la casa, tu habitación, la habitación de tus hijos, el baño, living comedor, etc, en eso (que no es poca cosa) se te fue toda la mañana, y ahora que queda?: preparar el almuerzo, tenes que pensar una comida RR ( Rica y Rápida); el momento de  cocinar es así: picas un poco, jugas con tus hijos, salteas otro poco, jugas con tus hijos, pones las mesa, jugas con tus hijos, servís la comida jugas con tus hijos. La familia se sienta a comer y ocurre lo mismo que ocurrió horas atrás en el desayuno. Y así se pasa el día, los niños duermes y es ahí el momento en el que vos pasas a ser una mujer "individuo" quiero decir individual, son las horas en las cuales podes hacer y deshacer a tu gusto: podes dormir, leer, mirar televisión, hacer algún trabajo artesanal (si sos buena en las manualidades), escribir, etc; eso si, hacelo rápido porque si perdes un minuto  puede que se levantes las criaturas y tendrías que dejar las cosas a medias.
Y así se paso el día, ocupándote de tus hijos, de tu hogar, de tu pareja y llega la noche; volvés a cocinar, del mismo modo que cocinaste al mediodía, ordenas, dormís a tus hijos y te preparas para tener el mismo día la mañana siguiente y la siguiente y la siguiente. Y vos, te vas a dormir exhausta, después de haber transpirado todo el día como vaca en ascensor, vas al baño te miras al espejo y sorpresivamente ves reflejada una sonrisa en tu rostro y si, no hay felicidad mayor que la de haber formado una familia.
Pero claro, ¿Quién dijo que es fácil?.