¿Quien no quisiera volver?. Volver a esos olores que recuerdan tantas cosas: personas, momentos, situaciones, acciones. Volver a esas sensaciones que provocan tantas cosas: miedo, incertidumbre, certeza. Volver a esos lugares que nos dieron tanto: alegrías, tristezas, lluvias, vientos. Volver a esas personas que provocaron tanto y tanto nos dieron: amor, odio, besos, sexo, palabras, sabiduría.
Querer volver no significa extrañar o quedarse en la historia, ni siquiera significa vivir del pasado, solo es añorar aquello que marco nuestro camino para ser lo que hoy somos, esto que hoy sentimos y hacemos gracias a ese pasado, que al no pisarlo nos pisa los talones, nos sigue y nos alimenta, nos retroalimentamos de el todo el tiempo.
Yo no vivo del pasado, vivo
gracias a mi pasado, el cual me enseño lo que hoy no debo hacer y no lo hago, pasado que me mostró la alegría reflejada en mi sonrisa, y también la tristeza llena de lágrimas. Pasado que nos dio amigos, amores, familia, enemigos, reacciones, acciones, etc. Pasado que paso, y aún pasa, porque quiero y dejo que pase.....